Un poco de autocontrol puede llegar muy lejos en cuestiones de dinero. Podría hacerte millonario o, al menos, eliminar toda esa deuda que traes cargando a tus espaldas. Si gastas todo lo que ganas, ¿qué sentido tiene ganar más? Esa es una mentalidad pobre. Mejorar tu economía es tan fácil como dejar la indulgencia matutina del café. Si todos los días camino al trabajo te regalas a ti mismo un café y sigues comprando ropa nueva a pesar de tener un armario lleno de ella nunca lograrás adelantar financieramente en tu vida, no importa cuanto ganes.
Desde hipotecas a tarjetas de crédito, la deuda es un problema para la mayoría en nuestra sociedad. Un problema muy grande. ¿Cómo librarse de ella? Simple. Averigua hacia dónde se está yendo tu dinero. Toma unos minutos a fin de mes para revisar tus estados de cuenta bancarios, de preferencia impresos, y comienza a marcar todas las compras, todos los retiros, todas las visitas a restaurantes y cualquier otra cosa que no sea en lo más mínimo necesaria. Seguramente te sorprenderás de lo mucho que gastas mes con mes en gratificaciones inmediatas y temporales pero que no necesitas.
¿Cuánto dinero has hecho en los últimos 5 años? ¿Cuánto de ese dinero tienes el día de hoy? Si este cálculo rápido te dice que has ganado más de medio millón en ese tiempo pero estás muy lejos de ser millonario, no estás solo. La respuesta no es siempre ganar más dinero sino gastar menos.
